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La simetría pentarradial en los equinodermos

La simetría pentarradial en los equinodermos

Los equinodermos forman un grupo diverso y fascinante de animales que incluyen estrellas de mar, erizos de mar, pepinos de mar, crinoideos y ofiuroideos. Aunque pueden parecer muy diferentes en apariencia, todos los equinodermos comparten un rasgo distintivo: su simetría pentarradial. En este artículo, exploraremos esta característica única y su importancia evolutiva en los equinodermos.

La simetría pentarradial es un tipo de simetría radial que se encuentra comúnmente en los equinodermos. La palabra "pentarradial" significa "cinco radios", lo que significa que los equinodermos pentarradiales tienen cinco planos de simetría que pasan por un punto central. Esto les da una apariencia circular o en forma de estrella.

Esta simetría es diferente de la simetría bilateral que se encuentra en muchos otros animales. La simetría bilateral consiste en dos lados iguales y opuestos que están divididos por un eje de simetría. Los animales con simetría bilateral, como los mamíferos y los insectos, tienden a ser más móviles y adaptativos, ya que esta simetría permite una mejor segmentación y especialización de los órganos.

Entonces, ¿por qué los equinodermos tienen simetría pentarradial en lugar de simetría bilateral? La respuesta radica en la evolución. Los equinodermos son un grupo antiguo de animales que se cree que se originaron hace unos 500 millones de años, mucho antes que los animales con simetría bilateral.

Se cree que la simetría pentarradial es una adaptación a un estilo de vida sedentario. Muchos equinodermos, como las estrellas de mar y los crinoideos, se adhieren al fondo del océano y dependen de una buena captación de alimento en todas las direcciones. Con su simetría pentarradial, los equinodermos pueden extender sus brazos en cualquier dirección y capturar su presa sin tener que mover su cuerpo. Esta adaptación también ofrece una mayor estabilidad y resistencia a la fuerza de las corrientes oceánicas.

Además, se cree que la simetría pentarradial puede estar relacionada con la capacidad de regeneración de los equinodermos. Al igual que la mayoría de los animales, los equinodermos pueden sufrir lesiones o amputaciones. Sin embargo, a diferencia de otros animales, los equinodermos pueden regenerar partes faltantes de su cuerpo. La simetría pentarradial de los equinodermos hace que sea más fácil para ellos regenerar partes del cuerpo que estén dañadas o perdidas.

A pesar de los muchos beneficios de la simetría pentarradial, también tiene algunas desventajas. Debido a su simetría circular, los equinodermos pentarradiales tienen una falta de dirección definida. En contraste, los animales con simetría bilateral pueden distinguir claramente su "izquierda" de su "derecha", lo que les permite maniobrar con mayor precisión y rapidez.

Otra desventaja de la simetría pentarradial es que puede limitar la segmentación y la especialización de órganos. En comparación con los animales con simetría bilateral que pueden tener órganos especializados para funciones específicas, los órganos de los equinodermos pentarradiales tienden a ser más generalizados.

A pesar de estas limitaciones, la simetría pentarradial ha demostrado ser una adaptación exitosa y duradera para los equinodermos. Aunque evolutivamente más antigua que la simetría bilateral, la simetría pentarradial sigue siendo una característica distintiva y fascinante de este grupo diverso de animales.

En resumen, la simetría pentarradial es un rasgo distintivo de los equinodermos que les proporciona estabilidad, resistencia y una mayor capacidad de regeneración de las partes del cuerpo. Aunque la simetría pentarradial tiene algunas limitaciones, ha demostrado ser una adaptación exitosa y duradera que ha permitido a los equinodermos sobrevivir y prosperar durante más de 500 millones de años.